El Foro Romano antiguamente no es lo que suele ser hoy, además de las ruinas cabe adentrarse un poco más para entender la grandeza que este significo para toda la población que se desarrollaba y seguiría desarrollando en ese espacio. Para que incluso, tomara una imagen más representativa se llegó a travesar muchas adversidades, de las que claramente con la cultura, la estructura social y todos los acontecimientos dados forjarían el centro de la ciudad.

Historia del Foro Romano

Primeramente la locación del Foro Romano se ubicaba específicamente en un valle que separa dos colinas bajas conocidas para la historia como colinas Capitolinas y Palatinas, que originalmente contaban con problemas geográficos que resultaban perjudiciales para lo que sería El Foro Romano, por lo que se vieron en la necesidad de crear un drenaje en caso de las fuertes lluvias, rellenos en espacios deliberados para crear su sinergia geográfica y procurar que no fuese húmedo, con el propósito de exactamente un lugar de carácter civil, político y económico donde se desarrollaría la vida.

Así mismo antes de comenzar a hacer estas modificaciones antiguamente en este espacio funcionaba un cementerio por ser un valle de naturaleza pantanoso, claro está, que lo que impulso este hecho fue que la interacción entre las comunidades era más una necesidad para la organización político territorial que un simple ocio.

El Foro Romano antiguo

En la antigüedad se consideraba que este espacio donde yace el Foro Romano era el cementerio poseía un grado de Sepulcro, es decir que gozaba de un manto sagrado, por lo que este camino sagrado determinaría la vía a la Ciudad Sagrada. Además, las trasformaciones que sufrió el espacio físico se prestaron para darle el nombre tan reconocido a nivel público, por lo menos el drenaje recibió el nombre de “Cloaca Máxima” donde realizarían más tarde actividades de carácter político y sagrado.

Claramente se fueron desarrollando poco a poco conforme a la arquitectura edificaciones que servirían de interacción social como de veneración para los dioses, así mismo contar con la esencias de estos, con sus respectivas tareas internas o para quienes los integrasen. Entre las primeras edificaciones se encontraban el Templo de Saturno, el Templo de Castores y el Templo de Júpiter, cada uno era el camino del valle atravesado para las ceremonias de carácter políticas estadales, como los triunfos de las guerras.

Así mismo estos nombres de le Dioses eran por la ayuda que les habían brindado a los pobladores, con respecto a tierras para sembrar, batallas ganadas y cualquier otra actividad que le permitiese a los amos mostrar su devoción hacia los milagros otorgados.

Foro Romano antiguo y el Templo de Vesta

Este templo sumado al de la Regia conformaban los templos más famosos de la época, adquiriendo un valor que requirió más que de una arquitectura perfecta. Estos deberían tener personas dedicadas a unas tareas internas de resguardo y cuidado del que su vida dependía en casi todas las ocasiones, lo que si era seguro era que existían castigos fuertes para quienes no cumpliesen con lo previsto para la devoción correcta hacia el recinto.

Estos dos, dedicados en el Foro Romano antiguo como uno el que sirvió de hogar al Rey como también el que era en honor a la Diosa Vesta conocida como la llama latente del hogar.

Foro Romano Antiguo y Foro Romano Actual

Claramente luego de miles de años donde ya en una sociedad moderna, los exploradores, arqueólogos, geógrafos e historiadores, se han abocado en encontrar, mantener y preservar de forma intacta cada extracto del Foro Romano Antiguo para ser expuesto a la actualidad, fortaleciendo así una de las raíces de desarrollo mundial de mayor impacto. Actualmente permitiendo el acceso de cualquiera que desee adentrarse en Roma Antigua.